{"sf1_id":57339,"sf2_id":"pnG7W3gn","title":"La ideaciÃ³n de personajes","author":"Gariel","words":2856,"posted_at":"2008-08-02T08:35:00.000Z","tags":["Ejaculation","Gay Relationships","Jaguar","M/M","Modern","Philosophy","Psychological","Series","Spanish Language","Wolf"],"url":"https://fse.anthro.fr/stories/57339-la-ideacia-n-de-personajes","original_url":"https://sofurry.com/s/pnG7W3gn","image_url":"https://cdn.sofurryfiles.com/submissions/thumbnails/9c/1e/9c1e3779-723b-432f-93bc-486a0cffd206","description":"#1 of Formas de contar una historia","content":"De pie frente al lavabo de su baÃ±o deja correr el agua mientras contempla sus propios ojos en el reflejo del espejo que cuelga en la pared de mosaicos azules. Observa su imagen proyectada dentro de la orbita amarilla de sus propios ojos. Un lobo de pelaje plateado apoya sus garras contra la porcelana y espera la iluminaciÃ³n para la estructura de una novÃ­sima idea.  \n  \nâ€\"AsÃ­ debe ser como soy visto a travÃ©s de los ojos de los demÃ¡s.  \n  \nEntendiendo que esa frase es posiblemente la gran salvadora de sus horas de desvelos sale apresurado, sin recordar apagar la luz, y se dirige a su habitaciÃ³n. Busca a su alrededor algÃºn pedazo de papel y un lÃ¡piz mientras repite mentalmente la sentencia antes enunciada. Desesperado, sÃ³lo atina a tomar la cuenta telefÃ³nica y entre las cifras de cobro y anuncios promocionales plasma su Ãºltima premisa.  \n  \nOrgulloso y exhausto a la vez se deja caer en la cama cegÃ¡ndose por la luminiscencia proveniente de la bombilla en el techo. Lleva dos semanas, dos largas semanas, encerrado en su pequeÃ±o mundo de fantasÃ­as y sentimientos implorando que alguna idea razonable pudiera ser transcrita para sus lectores. Cierra los ojos dejando que todas las formas y personajes tomen su lugar para la historia que piensa contar. No es necesario que contenga un profundo mensaje filosÃ³fico pero se niega a dejar que la estÃ©tica y las emociones desmesuradas sean las protagonistas de sus narraciones.  \n  \n\n\u0026nbsp; Primero serÃ¡ un caballo â€\"piensa para siâ€\" un apuesto corcel negro que caminarÃ¡ por las calle de una ciudad. Una pequeÃ±a ciudad. SerÃ¡ en los suburbios. VestirÃ¡ una chaqueta de cuero y unos ajustados jeans. Se verÃ¡ altivo, todo un semental de pura sangre.  \n  \n\"Andrew, me gusta ese nombre, Andrew. CaminarÃ¡ y en el cristal lateral de un automÃ³vil descubrirÃ¡ su rostro. Como buen corcel su vanidad le harÃ¡ detenerse y contemplarse a sÃ­ mismo. ApartarÃ¡ de su rostro un mechÃ³n de su larga crin y sonreirÃ¡ por saberse apuesto.  \n  \n\"AquÃ­ entrarÃ¡ algo gracioso. Luego de admirarse, y casi besar su propia imagen, la ventanilla bajarÃ¡ y una unicornio se reirÃ¡ de Ã©l. Andrew se sentirÃ¡ humillado... No, mejor dicho. La ventanilla bajarÃ¡ y exactamente donde sus ojos se reflejaban aparecerÃ¡n otros pero de color verde con vetas en amarillo. Muy mÃ­sticos. Y serÃ¡ allÃ­ cuando se vea a si mismo en los ojos de otra persona. SerÃ¡ su primer contacto con la realidad.  \n  \n\n\u0026nbsp; \"La unicornio blanca como el marfil se reirÃ¡ de Ã©l. El coche serÃ¡ de cuatro puertas, de color tinto y estarÃ¡ aparcado a la izquierda, es decir, la puerta del copiloto darÃ¡ a la acera. Conduce un unicornio tinto, dueÃ±o del vehÃ­culo y que adora que todas sus posesiones combinen con su pelaje. GontrÃ¡n se darÃ¡ cuenta y sentirÃ¡ hervir de celos por el encuentro entre ambos protagonistas. No dirÃ¡ nada, harÃ¡ como si hubiera sido un accidente pero sabe que no permitirÃ¡ que algo asÃ­ perturbe la paz que tiene con... Helen.\"  \n  \nEl mundo ha tomado forma y con ello el inicio, la parte mÃ¡s difÃ­cil para Ã©l, se ha llevado acabo. El lobo se levanta de su lecho y mira la luz que se adentra por la puerta de su habitaciÃ³n, reacciona recordando que dejÃ³ corriendo el agua apresurÃ¡ndose se dirige a cerrar el grifo. Vuelve a verse en el espejo. Se sonrÃ­e como si fuera Andrew y se enorgullece de las lÃ­neas que se forman en su rostro. No estÃ¡ viejo, ni siquiera piensa en eso.  \n  \n\n\u0026nbsp; Sale apagando el interruptor de la luz y camina hacia las escaleras. Desciende peldaÃ±o tras peldaÃ±o mientras con su garra palpa el frio metal del pasamanos. Su pantalÃ³n de pijama, Ãºnica prenda que lleva puesta, se arrastra y por lo que tiende a pisar la parte inferior de las piernas, siempre le queda largo este tipo de ropa.  \n  \nSu intenciÃ³n es llegar a la cocina y beber un vaso con agua antes de ir a la cama pero su plan se perturba cuando en la puerta un visitante inoportuno llama. Se acerca a la mirilla y reconoce al jaguar del otro lado. Apresuradamente abre la puerta y lo recibe con una mueca de falsa molestia.  \n  \nâ€\"Ã‰stas no son horas de visitas FÃ©lix. EstÃ¡n apunto de dar las dos de la maÃ±ana.  \nâ€\"Pero si es como si fuera medio dÃ­a para ti. â€\"responde sin turbarse por la forma en que es recibido. Conoce muy bien a su amigo para comprender que jamÃ¡s se molestarÃ­a en recibir a tan grata compaÃ±Ã­a.  \nâ€\"SerÃ¡ lo que quieras pero la gente normal no anda de madrugada por las calles. â€\"dicho esto cierra la puerta puesto que FÃ©lix ha tomado asiento en el sofÃ¡ de la sala.  \nâ€\"Ser normal no es ni mi fuerte ni el tuyo. De lo contrario serÃ­as tu muy taciturno y yo un aburrido contador de dÃ­a y un sinvergÃ¼enza amante por las noches. â€\"se echo a reÃ­r con su broma. El lobo sÃ³lo sonriÃ³ reconociendo que en esa ocasiÃ³n FÃ©lix tenÃ­a razÃ³n.  \nâ€\"Â¿Te sirvo algo? â€\"pregunta al reciÃ©n llegado.  \nâ€\"Un vaso de leche, si es que tienes. â€\"responde este.  \nâ€\"Â¿Leche? Un vaso de vino es lo que necesitas. Pero Â¿quÃ© se le va hacer? â€\"se encamina a la cocina encontrando en el pretil el vaso de cristal que pensaba utilizar para beber el agua y que ahora contendrÃ¡ lo pedido por el jaguar. A pesar de la separaciÃ³n ambos continÃºan con la charla. â€\"Â¿Y quÃ© pasÃ³ ahora? Â¿A que debo el honor de tu visita?  \nâ€\"Un amigo no necesita de razones para visitar a otro.  \nâ€\"Un amigo no es el amante de ese amigo. â€\"replica con sarcasmo mientras regresa a la sala con el vaso y una servilleta.  \nâ€\"Una vez. SÃ³lo una vez y jamÃ¡s me lo perdonarÃ¡s. â€\"espeta con molestia y toma el vaso. â€\"ademÃ¡s tÃº me provocaste como lo haces ahora. Yo tambiÃ©n tengo sentimientos y verte asÃ­ con el pecho desnudo eleva a cualquiera la temperatura.  \nâ€\"No confundas sentimiento con lujuria. Pero creo que fue un halago o por lo menos asÃ­ lo tomarÃ©. â€\"dice esto de pie a su lado con las garras en la cintura.  \nâ€\"CÃ³mo quieras.  \nâ€\"Pero respÃ³ndeme Â¿QuÃ© pasÃ³? â€\"y se sienta en el sillÃ³n al lado de su amigo.  \nâ€\"Nada. SÃ³lo no querÃ­a pasar solo esta noche.  \nâ€\"Nadie quiso acostarse contigo, Â¿verdad?  \nâ€\"Al contrario, fui yo quien no quiso. Vengo de casa.  \nâ€\"Â¿Caminaste todo eso hasta aquÃ­? â€\"a lo cual le responde con un movimiento de cabeza afirmativoâ€\" estÃ¡s mÃ¡s loco de lo que pensÃ©. Ya es tarde y maÃ±ana debo levantarme temprano. Vamos a dormir.  \n  \n\n\u0026nbsp; Se levantan, el lobo toma el vaso que el jaguar dejÃ³ en la mesa de centro de la sala y se encaminan a las escaleras. Posteriormente deposita el vaso en la mesa del comedor.  \nâ€\"Antes, apaga la luz por favor. â€\"y acto seguido se oscurece la casa. Un grillo canta escondido bajo algÃºn mueble y ambos furs suben las escaleras. En la oscuridad FÃ©lix siente sobre su rostro el pelaje de la cola del lobo y recuerda lo bien torneado que tiene el trasero. Se excita un poco.  \n  \nYa en la planta alta el lobo abre una puerta lateral y la habitaciÃ³n de huÃ©spedes se presenta al encender la bombilla elÃ©ctrica. Es pequeÃ±a y algo vacÃ­a, pero siempre acogedora.  \n  \nâ€\"PreferirÃ­a pasar la noche contigo.  \nâ€\"Mi casa, mis reglas. Ya no estoy para esos juegos.  \nâ€\"Ok, y dime Â¿cÃ³mo va la nueva historia que estÃ¡s escribiendo? â€\"pregunta FÃ©lix mientras se quita la chaqueta marrÃ³n dejÃ¡ndola caer sobre la cama. Bajo Ã©l llevaba puesto una ajustada camiseta negra sin mangas que permite presumir sus desarrollados bÃ­ceps y la fuerza de su pecho. AsÃ­ es que quedan perfectamente delineados sus mÃºsculos.  \nâ€\"Mal, realmente mal. Estoy atrasado y me piden que envÃ­e las cuatro cuartillas a mÃ¡s tardar el quince de este mes. Y apenas hoy desarrollÃ© la primera lÃ­nea a seguir. â€\"al hablar trata de mirar al jaguar a los ojos pero no puede evitar repasar con la mirada el cuerpo de su amigo. Avade e intenta el sosiego. Pero ello se dificulta cuando FÃ©lix decide quitarse la camiseta. Le odia falsamente por esa insinuaciÃ³n nada sutil.  \nâ€\"CreÃ­a que eso de escribir era fÃ¡cil. SÃ³lo te inventas algo y lo cuentas. â€\"y se sienta en la cama para quitarse las botas.  \nâ€\"Ya ves que no. â€\"responde secamente. Comienza a actuar a la defensiva. Sabe que es cuestiÃ³n de tiempo para que el jaguar se quite los pantalones sin ningÃºn pudor frente a Ã©l y bien sabe que no usa ropa interior asÃ­ es que es hora de terminar la conversaciÃ³n y se lo dice a si mismo.  \nâ€\"Bueno, te dejo para que descanses. Si necesitas algo me dices. En la cÃ³moda hay cobijas y en el armario ganchos para la ropa.  \nâ€\"Gracias.  \nâ€\"Si, si. â€\"y tras de sÃ­ cierra la puerta. Entra a su propia habitaciÃ³n y tambiÃ©n cierra la puerta. A travÃ©s de la rendija que se forma en el marco de las puertas espÃ­a a su vecino. Poco es lo que alcanza a apreciar. SÃ³lo parte de la piel moteada. Intenta tranquilizarse, siente su respiraciÃ³n percibiendo que ella es tan intensa que puede ser escuchada incluso por FÃ©lix en la otra habitaciÃ³n.  \n  \n\n\u0026nbsp; El lobo toca su pecho, lanudo pecho. No tan marcado como el del jaguar pero si fuerte a raÃ­z del ejercicio practicado por algunos aÃ±os. Siente la marcha de su corazÃ³n y el ir y venir de su aliento dentro de sus pulmones. Luego baja la garra lentamente por su abdomen, un vientre plano y suave, hasta alcanzar el nacimiento de su vello pÃºbico.  \n  \nUna voz interna le dice que no debe hacerlo, que eso es dejar que un capricho se apoderÃ© de Ã©l. Pero su garra continua entrelazÃ¡ndose en esa minÃºscula selva. Juega en medio del control de sus impulsos. Se conforma con ello y camina a la cama. Recostado alarga su pata y acciona el interruptor que apaga la luz. Primero se hace una profunda oscuridad para luego menguar por las sombras que entran por la ventana. Una brisa se adentra ondeando las cortinas, el olor a rocÃ­o ya es perceptible.  \n  \nEl jugueteo continua. De pronto un ronquido se escucha, FÃ©lix estÃ¡ ya dormido. La imaginaciÃ³n del lobo, fÃ©rtil campo de historias y cuentos, se pone en marcha.  \n  \n\n\u0026nbsp; Ve a su amigo acostado en la cama. No se ha metido bajo las sabanas, a Ã©l no le gusta sentirse aprisionado mientras duerme, asÃ­ es que estÃ¡ boca arriba, con el cuerpo extendido. La penumbra es lo Ãºnico que lo defiende. La imagen mental sigue creciendo.  \n  \nAhora el lobo estÃ¡ en el cuarto con el jaguar como un fantasma. Extiende su pata y toca delicadamente el rostro recio del durmiente. ContinÃºa su recorrido por el cuerpo. Siente la dureza del pecho, deteniÃ©ndose en los pezones los cuales toca con sus dedos primero y luego acerca su hocico para con su lengua rozarlos siquiera un poco y sentir como se excitan poco a poco. Los brazos extendidos son palpados imaginariamente, y ahora acerca su nariz a las axilas e inhala el olor a sudor, ese olor nada desagradable de la esencia de un verdadero fur.  \n  \nProsigue su recorrido hasta las piernas, duras y fuertes. Por Ãºltimo alcanza los genitales. En medio de una ligera capa de vello una tÃ­mida verga se esconde. La despierta con unas lamidas, despacio Ã©sta se levanta, se descubre el glande y la comienza a mamar. FÃ©lix permanece dormido, es como un sueÃ±o para Ã©l.  \n  \n\n\u0026nbsp; La verga se alza completamente. La ve porque la recuerda. Sabe que no era muy grande, pero aÃºn asÃ­ le produjo el mayor placer que jamÃ¡s experimento. No fue obra sÃ³lo de ella, fue toda la actuaciÃ³n de FÃ©lix quien le regocijo y luego le llevÃ³ a sentir culpa.  \n  \nLa erecciÃ³n estÃ¡ completa y ahora no puede perder la oportunidad. Sube a la cama, casi flotando se posa sobre el jaguar. El resplandor de la luna le da un tono azulado a su rostro. Pobre ingenuo que no sabe que estÃ¡ siendo violado en sueÃ±os. Con la verga lubricada y dura se sienta lentamente sobre ella logrando que se acople dentro de su culo. En la posiciÃ³n correcta para no producir molestias en ninguno y evitar con ello que despierte. Inicia en movimientos suaves a subir y bajar para luego pasar a una frenÃ©tica intromisiÃ³n profunda. Cada vez mÃ¡s dura y recia son las embestidas. FÃ©lix en medio de sus sueÃ±os comienza a experimentar placer. Se queja y suda. Su pecho se empapa y el lobo aprovecha para usar ese sudor como lubricante y asÃ­ jugar con el torso de su amante.  \n  \n\n\u0026nbsp; La fuerza y excitaciÃ³n es tal que ninguno de los dos puede soporta mÃ¡s. El jaguar explota en un gemido profundo, pero que no le hace despertar, dentro del lobo. Ã‰ste siente la calidez del esperma de FÃ©lix. Mientras que el suyo ha manchado su pantalÃ³n en la habitaciÃ³n real en que se encuentra.  \n  \nEl orgasmo le sacÃ³ de su fantasÃ­a para hacerle notar que no necesito tocar su verga para experimentar el placer que le ofreciÃ³ indirectamente FÃ©lix. Se halla apesadumbrado por no poder resistir la tentaciÃ³n pero mucho mÃ¡s por el hecho de sospechar que algo se ido ha formado dentro de su corazÃ³n y que no es conveniente ni para Ã©l ni para su amigo. Se quita el pantalÃ³n y lo arroja lejos. Su verga, impregnada de semen se mantiene erecta aÃºn. La toca y sus dedos quedan cubiertos por la sustancia. Acerca su garra a su hocico, huele su esperma y aÃºn con el recuerdo de la excitaciÃ³n pasada prueba su propia simiente. El sabor le agrada y continÃºa trayendo hacia si los residuos que quedaron. Sin embargo una nueva fantasÃ­a se forma en su mente Â¿a quÃ© sabrÃ¡ el semen de FÃ©lix?  \n  \n\n\u0026nbsp; EstÃ¡ noche no durmiÃ³ tranquilo. Preguntas e ideas lo mantuvieron despierto. Al sonar el despertador tuvo la certeza de que se habÃ­a enamorado de su mejor amigo y que ello le traerÃ¡ demasiados problemas. Furioso consigo mismo se levanta de la cama para darse la ducha frÃ­a que tanto necesita. No escucha a FÃ©lix por lo cual considera que permanece dormido asÃ­ que sale desnudo de su habitaciÃ³n. Pero para su sorpresa encuentra a FÃ©lix saliendo del baÃ±o igualmente desnudo.  \n  \nEl lobo no puede evitar mostrarse turbado. El perfecto cuerpo del jaguar estÃ¡ delante de Ã©l sin tapujos. La sorpresa gana a la excitaciÃ³n y con ello el secreto se mantiene oculto.  \n  \nâ€\"Es irÃ³nico. â€\"dice FÃ©lix sonriendoâ€\" DespuÃ©s de todo si estuvimos desnudos en la misma habitaciÃ³n.  \nâ€\"CÃ¡llate. Me voy a duchar. â€\"y trata de evadirlo.  \nâ€\"Â¿Te acompaÃ±o?  \nâ€\"Â¡No! TÃº, ponte ahorita algo encima y luego te baÃ±as.  \nâ€\"No huelo tan mal â€\"levanta el brazo y huele su axila, un gesto demasiado sensual para el lobo.  \nâ€\"Bueno, allÃ¡ tÃº. Pero al menos prepara el desayuno. Cereal y leche estÃ¡n en la cocina.  \nâ€\"Si, si mamÃ¡. Ya voy. â€\"dice con una mueca de infantil fastidio. Mientras se aleja a su habitaciÃ³n exclama. â€\"Pero lÃ¡vate bien que apestas a semen. Que bien que tambiÃ©n en ti tenga yo ese efecto.  \n  \n\n\u0026nbsp; El lobo se mete al baÃ±o, abre la llave del agua frÃ­a y permanece buen tiempo allÃ­. Al salir se pone una camiseta algo ajustada de color azul y unos jeans deslavados. En sus patas se calza unos tennis blancos. Baja las escaleras y encuentra a FÃ©lix en la mesa desayunando cereal con leche y una tostada con mantequilla. A su lado estÃ¡ otro plato ya servido.  \n  \nâ€\"Sabes que Gariel â€\"dice FÃ©lixâ€\" hoy es sÃ¡bado. AsÃ­ que salgamos a algÃºn lado.  \nâ€\"Tengo que terminar el cuento. Estoy muy retrasado, lo sabes. â€\"se sienta a la mesa y comienza a comer.  \nâ€\"Si, pero aÃºn te quedan cuatro dÃ­as. Y si no sales de esta casa te convertirÃ¡s en un hongo. â€\"esa es su virtud, bromear en cualquier situaciÃ³n. Y lo mejor es la sonrisa que acompaÃ±a la broma.  \nâ€\"Â¿CuÃ¡l es el plan? â€\"pregunta Gariel.  \nâ€\"Te llevarÃ© primero a la exposiciÃ³n en el museo de arte moderno. Y por la noche al concierto de la orquesta filarmÃ³nica. Â¿QuÃ© te parece?  \nâ€\"Tienes el aspecto y la personalidad de un tipo estÃºpido e idiota, pero nada mÃ¡s lejos de la verdad. Me sorprende que te gusten estas cosas.  \nâ€\"Soy un estuche de monerÃ­as. Â¿QuÃ© le vamos hacer? â€\"y se encoge de hombros.  \nâ€\"Es cierto. Â¿A que hora nos vemos?  \nâ€\"Â¿A quÃ© hora? Si es de ya. Mira son las doce. Creo que tu cita se cancelo.  \nâ€\"Â¿Las doce? Es tardÃ­simo. Y no era cita, iba a comprar un par de cosas pero luego lo harÃ©.  \nâ€\"Entonces decidido. VÃ¡monos. â€\"se pone de pie FÃ©lix.  \nâ€\"Pero mi desayuno...  \nâ€\"Ya luego comerÃ¡s.  \n  \n\n\u0026nbsp; Gariel se levanta, toma su cartera y las llaves mientras FÃ©lix se viste su chaqueta. Se encaminan a la parada del autobÃºs mientras el jaguar toma de la cintura al lobo. Una preocupaciÃ³n mÃ¡s invade la mente de Gariel; terminar una historia que valga la pena ser leÃ­da en menos de cuatro dÃ­as serÃ¡ una labor titÃ¡nica.  \n  \n\n","series":{"name":"Formas de contar una historia","next":"https://fse.anthro.fr/stories/58176-cada-lugar-cae-en-su-tiempo.json"}}