# Los diÃ¡logos

Author: Gariel
Tags: Other/Herm, Philosophy, Psychological, Relationships, Spanish Language, Story Series, Wolf

#7 of Formas de contar una historia

 La mesa mira al vacio desde el tercer piso del centro comercial. Conversaciones se escuchan dentro del restaurante y algunas fursonas caminan por los pasillos. Una suave melodÃ­a se desliza entre los pliegues de las palabras. La iridiscencia de la noche penetra por los cristales de las ventanas que dan a exterior. La familia conversa mientras consumen su cena.  
  
â€"Si ese es el caso, â€"seÃ±ala el gran lobo grisâ€" entonces explica cual es la razÃ³n de ello.  
â€"Es muy fÃ¡cil padre. â€"responde la lobeznaâ€" Todo se basa en la necesidad de poder.  
â€"Como siempre evidente del todo hermanita. â€"le interrumpe Gariel.  
â€"Si, â€"espeta con molestia la lobaâ€" pero sobre quiÃ©nes se quiere ejercer tal poder y en que consiste la dominaciÃ³n. Esa es la pregunta principal.  
â€"Siempre hablando de cosas que pasan lejos de aquÃ­. Que la guerra en tal lugar, que la economÃ­a en otro... â€"se queja la madre de ambos.  
â€"Â¡Ah! Â¿y todo ello no nos afecta mamÃ¡? â€"dice la joven lobaâ€" AdemÃ¡s son claros ejemplos de que lo que nos motivan son los deseos y placeres.  
â€"Si es el poder, su necesidad lo que lo que hace que hagan lo que hacen Â¿porquÃ© razÃ³n les gusta? â€"pregunta el padre.  
â€"Porque a todos nos agrada. Se tratarÃ­a de poseer el control y la capacidad de satisfacernos en todo momento.  
â€"Eso es bastante subjetivo, hija. Â¿CÃ³mo lo sustentas?  
â€"La sobrevivencia, â€"comienza a explicarseâ€" digamos que es un instinto primigenio. EntendÃ¡moslo de esta forma: No estamos ya sometidos a la precisiÃ³n de la recompensa presente. Nos encontramos en un nivel de conducta en el cual las respuestas que realizamos no estÃ¡n necesariamente acompaÃ±adas por recompensa directa, sino que las acciones pueden ejercer su repercusiÃ³n en el futuro, es decir, poseemos la expectativa de lo que ocurrirÃ¡. AdemÃ¡s, la morfologÃ­a de la recompensa no estÃ¡ basada de manera primaria hacia la satisfacciÃ³n de necesidades biolÃ³gicas sino que tales recompensas resultan Ãºtiles dentro del manejo de contingencias y con ello se permite la transformaciÃ³n el mundo para asÃ­ satisfacer nuestras necesidades bÃ¡sicas. Ejemplo de ello el dinero, se gana para luego intercambiarse por servicios o bienes.  
â€"Interesante alegato psicolÃ³gico. â€"dice con ironÃ­a Garielâ€" Pero te has quedado en un plano bastante general. Â¿CuÃ¡l es la diferencia entre el pueblo y las cÃºpulas que ostentan el poder?  
â€"Sencillo. Y es tan obvio hermanito que me sorprende que no lo hayas notado. â€"dice mientras toma con su garra la copa de cristalâ€" Lo que los diferencia a ellos, e incluso a nosotros, del resto de las fursonas es la moral.  
â€"ExplÃ­cate hija. â€"pide el padre.  
â€"Los conceptos de bien y mal, o en su defecto correcto e incorrecto, ya no estÃ¡n abocados hacia ideales clÃ¡sicos de virtud. Ahora, son referentes a la utilidad, a la existencia. En pocas palabras se resumirÃ­a: Todo lo que haga yo con tal de seguir existiendo es bueno, es lo correcto.  
â€"Pero de ello hay ejemplos a lo largo de la historia. â€"replica Gariel dejando caer los cubiertos sobre el plato.  
â€"Si, pero encubiertos bajo el velo del designio divino o ley natural o algÃºn planteamiento filosÃ³fico. Ahora, lo que hace que esta sentencia sea tan descarada es que adquiriÃ³ una condiciÃ³n de individual extrema. Un "yo" que se impone sobre todo con sÃ³lo una consecuencia esperada, su satisfacciÃ³n, la cual puede incluir la inmortalidad. Va desde la satisfacciÃ³n en el orden de alimentaciÃ³n, vestido, salud, vivienda, hasta la trascendencia despuÃ©s de muertos. Ser eternos a costa de que otros no lo sean.  
â€"Eso es presentarlos como demonios. â€"seÃ±ala el lobezno inclinÃ¡ndose hacia su hermana.  
â€"En la moral colectiva y popular si, lo son y lo somos hermanito. O Â¿acaso lo negarÃ¡s?  
â€"No hermana, para nada.  
â€"Pues bien, â€"dice relajada y sonrienteâ€" los que tienen el poder tanto polÃ­tico, econÃ³mico y quizÃ¡ religioso, actÃºan de esta forma. No tienen porque saberlo, lo importante es que lo hacen. No tienen otra obligaciÃ³n mÃ¡s que consigo mismos, con ello manipulan al resto de la poblaciÃ³n haciendo que respeten a las instituciones y mantengan la moral virtuosa. Los poderosos actÃºan de manera individual y egocÃ©ntrica mientras que el resto se entrega a ellos por miedo al castigo por hacer algo malo.  
â€"Como quien dice, â€"toma la palabra el padreâ€" se comportan como titiriteros. Preservan una moral para ellos y otra para el resto.  
â€"Exacto. â€"su voz toma un cariz de excitaciÃ³nâ€" Es aquÃ­ donde entra la culpa. El resto de la poblaciÃ³n no acepta, o se le impide que acepte, la moral de los poderosos. Se sienten obligados con el resto de las fursonas. Intentan no hacer el mal y a hacer el bien, es decir no daÃ±ar a otros y ayudarlos en todo.  
â€"Muy interesante tu planteamiento Lorena. â€"dice su padreâ€" HabrÃ¡ que pulirlo en algunos puntos y sostenerlo mejor. Pero la premisa central tiene mucho que dar.  
â€"Aun asÃ­, me parece que lo planteas todo muy fÃ¡cil. â€"seÃ±ala Gariel mientras se reclina pesadamente sobre su asiento imitando indiferenciaâ€" La realidad del mundo es mucho mÃ¡s compleja que todo lo que dijiste. Hay demasiadas cosas que afectan como para reducirlo a una necesidad de sobrevivencia egocÃ©ntrica.  
â€"Pues tÃ³malo como quieras. Pero sobre esto tratarÃ¡ mi columna la prÃ³xima semana.  
  

&nbsp; Bocanadas de humo son exhaladas difuminÃ¡ndose en la atmosfera enviciada. Los platos y cubiertos han sido retirados y pocas fursonas permanecen en el interior del restaurante. NÃ©stor y su esposa se toman de las manos mientras miran por el balcÃ³n el final de las actividades de ese dÃ­a. Ambos lobos guardan silencio. Ã‰l sonrÃ­e mientras ella se inclina con tal de ver un poco mÃ¡s a un apuesto venado que sale por la puerta de la plaza comercial.  
  
Mientras tanto Gariel descansa la cabeza sobre su garra al tiempo que se deja llevar por la imaginaciÃ³n. Piensa en que maÃ±ana debe entregar el cuento a Armando, y que aÃºn le falta un buen final. Un final que de sentido a una historia sin razÃ³n de existir. Piensa en eventos que pueden ocurrirle a sus personajes: una tragedia, felicidad por siempre, algo inesperado. Nada le parece conveniente, una narraciÃ³n superficial que quizÃ¡ no pueda reparar.  
  
Sin percibirla, Lorena se sienta a su lado. Lo observa, pareciÃ©ndole simpÃ¡tica la actitud que Ã©l ha tomado. Se acerca a su rostro y le besa en la mejilla. El lobo se sorprende haciendo reÃ­r a su hermana.  
  

&nbsp; â€"Mira hermanito. â€"dice Lorena al oÃ­do de su hermano.  
â€"Â¿QuÃ© es? â€"dirigiendo la mirada hacia el punto al que ella se refiere.  
â€"Esa parejita. Mira como en ella la sombra de molestia y fastidio se dibuja.  
â€"Â¿QuÃ© tiene?  
â€"Y a Ã©l. El semblante serio y preocupado. Â¿Has estado acaso en una situaciÃ³n similar?  
â€"No lo sÃ©. Supongo. â€"responde distraÃ­do.  
â€"Â¿Por quÃ© crees que sea ello? Â¿Por quÃ© crees que ambos se engaÃ±an pensando que su realidad es mÃ¡s compleja de lo que es en verdad? Observa cÃ³mo la estrecha. CÃ³mo le toma sus manos. Â¿QuÃ© le estarÃ¡ diciendo?  
â€"Â¡QuÃ© nos importa!  
â€"Es que allÃ­ tienes el final de tu cuento. â€"sentencia ella.  
  
Una joven mesera se acerca a la mesa, trae consigo la cuenta. Entre dos tapas negras un papel impreso en color azul indica el monto a pagar. Al momento de retirarse un par de billetes rojizos son dejados sobre la mesa. Nadie se preocupa por el regreso de la empleada. Todos salen del restaurante seÃ±alando con sarcasmo los Ãºltimos eventos de la noche. Lorena toma del brazo izquierdo a su padre. Brazo libre en relaciÃ³n al que es tomado por su esposa. Gariel camina atrÃ¡s de ellos. Con las garras dentro de los bolsillos de su pantalÃ³n, mira como bromea su familia. Nadie para de hablar.  
  

&nbsp; En el estacionamiento, y tras una breve despedida, los padres abordan el coche alejÃ¡ndose de sus hijos. Ambos hermanos pasarÃ¡n la noche juntos, esa fue la orden que dio Lorena. La pareja de lobos camina a lo largo de la avenida transitada por automotores, iluminada por farolas blancas pero sÃ³lo con ellos como testigos de la soledad.  
  
â€"Â¿Crees que haya otros mundos? â€"pregunta Gariel mientras toma asiento en las escaleras que llevan al acceso de un edificio.  
Â¬â€"Â¿Con extraterrestres y todo eso? â€"dice Lorena con sarcasmo mientras se acomoda al lado de su hermano.  
â€"No, â€"rÃ­e ante el comentarioâ€" me refiero que exista un mundo en otro plano. Otra forma de existir.  
â€"QuizÃ¡, â€"se recuesta sobre el hombro del loboâ€" e incluso que no seamos mÃ¡s que producto de la imaginaciÃ³n de los seres que existan allÃ­. QuizÃ¡ seamos sÃ³lo cuentos e historias que se cuenten aquellos dioses.  
â€"O peor aÃºn. â€"dice el lobeznoâ€" Que existamos nosotros como otros seres. Como otra especie, algo diferente, algo que no somos nosotros.  
â€"Pero lo serÃ­amos despuÃ©s de todo. â€"replica la loba a modo de chanzaâ€" SerÃ­amos idÃ©nticos a ellos; solamente verÃ­amos las cosas diferente.  
â€"Â¿Y eso no crea nuestras diferencias entre ellos y nosotros?  
â€"Si. No obstante para ellos y para nosotros no serÃ­a lo mismo y lo serÃ­a. HarÃ­amos lo que hacemos, para lo que lo hacemos. Entonces seriamos nosotros de una manera o de otra.  
â€"La verdad es que no te entiendo.  
â€"Â¿Y crees que yo a ti si?  
  

&nbsp; PoniÃ©ndose de pie continÃºan avanzando. Se encuentran aÃºn muy lejos del hogar de Gariel y la noche se ha extendido plena sobre la ciudad. Detienen un taxi al llegarse a una gran glorieta. Ya en su interior, mientras se desplazan por la ciudad, continÃºan conversando.  
  
â€"Y dime â€"pregunta Lorenaâ€" Â¿cÃ³mo van las cosas con FÃ©lix?  
â€"No tengo idea. â€"comienza a decir cabizbajoâ€" A veces creo que puede ir todo bien, que al fin me arriesgarÃ©. Pero luego decaen mis Ã¡nimos. Me aterro y me doy cuenta que nunca resultarÃ¡ lo nuestro.  
â€"PatÃ©tico, en verdad patÃ©tico.  
â€"Si, demasiado. Odio sentirme asÃ­.  
â€"Dime la verdad. Â¿Realmente lo quieres? Porque de que te gusta te gusta, no hay duda. Pero tanta confusiÃ³n me hace suponer que en realidad no es mÃ¡s que un capricho.  
â€"Me encelo cuando me entero que sale con alguien. Me da miedo el pensar que puedo encontrÃ¡rmelo en algÃºn sitio y aÃºn asÃ­ quisiera que eso pasara. Y cuando lo veo me emociono y me enoja porque pierdo el control.  
â€"Ya veo.  
â€"Incluso hoy fui a ver a Carlos.  
â€"Â¿Y quÃ© pasÃ³?  
â€"Le contÃ© que el otro dÃ­a llegÃ³ FÃ©lix a mi casa en la madrugada. De que me hablÃ³ de que se siente solo. Â¡ImagÃ­nate! FÃ©lix, el galÃ¡n, el fur perfecto, a quien todo le sale bien, sintiÃ©ndose solo.  
â€"No entiendo que malo hay en ello.  
â€"Que ahora lo siento mÃ¡s cercano. No es inalcanzable. Pensaba que no era para mÃ­, que Ã©l merecÃ­a a alguien tan singular como Ã©l. Y es que yo siempre voy con Ã©l cuando tengo un problema, o si me siento mal recurro a Ã©l. Mientras que FÃ©lix jamÃ¡s ha tenido necesidad de nada de ello. Yo creÃ­a que Ã©l sabÃ­a manejar cualquier problema, que era lo suficientemente fuerte para sortear las debilidades de cualquier fursona, que era un ejemplo a imitar. Desde todos los aspectos me parecÃ­a perfecto: fÃ­sica, espiritual y mentalmente. Incluso entre al gimnasio con el fin de emularlo, me decidÃ­ a escribir cuando Ã©l me lo propuso. Cuando lo conocÃ­ en la preparatoria todo cambiÃ³, pero ahora... No sÃ©.  
â€"Pobrecito de mi hermanito, tan confundido. â€"dice con sarcasmo Lorena.â€" Eternamente enamorado de una ilusiÃ³n.  
â€"SabÃ­a que no debÃ­a decirte nada. Siempre te burlas de mÃ­.  
â€"No me burlo. Es la verdad. Te enamoraste de un ideal. De algo que no existe. Y con Ã©l Ãºnico fin de no enamorarte de verdad. Lo que no sabes es que ahora que ese ser perfecto muriÃ³ te confrontas con el verdadero FÃ©lix. Aquel que conociste mÃ¡s allÃ¡ de sus perfecciones e ilusiones en las que errÃ³neamente creÃ­ste. Tienes miedo a amar de verdad.  
â€"Â¿Amar? Pero eso no existe. Es un deseo. TÃº lo dijiste en la cena, satisfacer una necesidad. Tanto la sexual como de compaÃ±Ã­a.  
â€"Si, pero lo que no dije es que para nosotros ya no es simplemente satisfacciÃ³n o recompensa. Va implÃ­cito un algo mÃ¡s que no se define ni con el lenguaje de la ciencia ni con el ordinario, y sÃ³lo a veces con el lenguaje del arte pero siempre se queda corto. Gariel un dÃ­a deberÃ¡s dejar de escudarte detrÃ¡s en tantas excusas.  
â€"Â¿QuÃ© debo hacer?  
â€"Â¿QuÃ© te dijo Carlos que debÃ­as hacer?  
â€"No me lo dijo. SÃ³lo dijo que amigos hay pocos, amantes muchos, pero sÃ³lo un amor en la vida.  
â€"AllÃ­ estÃ¡ la respuesta. Para mi es obvia, pero para cuando lo sea para ti te reirÃ¡s de tus tonterÃ­as de cachorro.  
â€"Â¿CÃ³mo las de aquellos muchachos en el restaurante?  
â€"Por supuesto. â€"dice riendo Lorenaâ€" La facilidad de la vida en la que ellos creen nos darÃ¡ en el futuro a un mesero y una linda sirvienta.  
â€"Eres cruel hermana. â€"seÃ±ala Gariel y la abraza.  
â€"Soy realista, eso es otra cosa.  
  

&nbsp; Bajan del taxi frente a la casa de fachada blanca. Las calles se mantienen en silencio, una delicada brisa hace mover las copas de los Ã¡rboles. El cuerpo de Gariel se estremece como ante la imagen de un funesto presentimiento. Las ventanas exhalan oscuridad y las sombras bajo las hojas Ã¡speras del rosal se expanden haciendo a la noche mÃ¡s profunda.  
  
Las losetas que guÃ­an los pasos, a travÃ©s el pequeÃ±o jardÃ­n, hacia la entrada resuenan a cada paso de Lorena. Una figura fantÃ¡stica parece flotar entre los pliegues de su blanco vestido. Femenino andar que deja boquiabierto al conductor del taxi quien la observa antes de irse. Al final el rugido del vehÃ­culo se aleja.  
  
Gariel abre la puerta. Cruje ante el empuje que le es dada. La luz del alumbrado pÃºblico penetra alargando las sombras del lobo y su hermana enmarcadas por la silueta rectangular de la puerta. Se adentran ambos y el lobo golpea el interruptor. La sala y el comedor aparecen como si nunca hubieran estado allÃ­. Lorena se sienta y se quita los zapatos. Gariel camina a la cocina donde toma un vaso en el que vierte agua. La bebe.  
  

&nbsp; â€"Â¿No me ofrecerÃ¡s algo? â€"pregunta a su hermano.  
â€"No. â€"responde Ã©ste mientras llena nuevamente el vasoâ€" No eres invitada. SÃ³lo te colaste.  
â€"AÃºn asÃ­ â€"dice fingiendo disgustoâ€" eso es de mala educaciÃ³n. No eres un buen anfitriÃ³n.  
â€"Claro que lo soy. â€"dice al regresar a la sala con el vasoâ€" Tanto es asÃ­ que no me he sentido obligado para ofrecerte este vaso con agua.  
â€"Eres malo hermanito.  
â€"Si, y me gusta serlo. â€"ambos rÃ­en. Luego pregunta Garielâ€" Y Â¿Por quÃ© quisiste quedarte hoy en mi casa? Â¿No debes ir maÃ±ana a trabajar?  
â€"Si, pero me debe una Mariana asÃ­ que no importa si llego tarde. Lo que importa es que quiero pasar tiempo con mi hermanito.  
â€"Ya pasamos mucho cuando Ã©ramos cachorros. Â¿QuÃ© mÃ¡s quieres?  
â€"Quiero que me aconsejes. â€"dice Lorena en tono serio.  
â€"Â¿Sobre quÃ©? â€"pregunta el lobo sentÃ¡ndose a su lado.  
â€"HÃ©ctor... â€"dice mirÃ¡ndolo a los ojosâ€" Me propuso matrimonio.  
â€"Â¿QuÃ© respondiste?  
â€"Lo llamÃ© idiota, lo abofeteÃ© y salÃ­ del restaurante. â€"responde ingiriendo el contenido del vaso. Luego lo deposita en la mesita frente a ella.  
â€"Me lo imagino. Pero Â¿quÃ© hiciste en verdad?  
â€"Me paralicÃ©. â€"dice acomodÃ¡ndose holgada en el sillÃ³n y cruzando las piernasâ€" No supe que responderle. De algÃºn modo zanjÃ© la situaciÃ³n pero la propuesta estÃ¡ en el aire.  
â€"Es un buen tipo. A mi me simpatiza.  
â€"Lo sÃ©. Es gentil, inteligente, amable, trabajador y extremadamente hermoso. Y no hablemos del sexo. Pero casarme es un gran salto. Temo terminar como mamÃ¡, toda inÃºtil a la sombra de un lobo.  
â€"No creo que termines como mamÃ¡. â€"dice Gariel mientras se rasca la cabezaâ€" Lo que sÃ­ es que Ã©l puede limitarte, si dejas que lo haga.  
â€"Exacto. â€"se incorpora exaltadaâ€" Y es que nunca conoces a nadie. Llevamos tres aÃ±os saliendo pero aÃºn asÃ­ no conozco todo lo malo de Ã©l. Si me caso puede ser un error que tarde mucho en reparar.  
â€"Curioso, â€"sonrÃ­e triste el loboâ€" tÃº tienes dudas y yo miedo. De seguir las cosas asÃ­ seremos los hermanos solterones del barrio.  
â€"Pero sin la decadencia ni la peste caracterÃ­stica. â€"alega la loba animando la conversaciÃ³n.  
â€"CÃ¡sate hermana. â€"seÃ±ala con calma Garielâ€" Acepta su proposiciÃ³n y si no funciona te divorcias y le quitas todo. Ah, pero no te embaraces antes de dos aÃ±os. Sino echas todo a perder.  
â€"Me animas mucho Gariel. â€"rÃ­e y lo golpea en el hombroâ€" VÃ¡monos a dormir.  
  

&nbsp; Las luces son apagadas y por las escaleras dos figuras suben al piso superior. Gariel abre la habitaciÃ³n de invitados. Permanece igual a como la dejÃ³ FÃ©lix cuando durmiÃ³ allÃ­. El recuerdo de su sueÃ±o agita al lobo. Su hermana no se entera de tal turbaciÃ³n.  
  
â€"MaÃ±ana debo entregar el cuento y no sÃ© cÃ³mo terminarlo. â€"dice Gariel de pie, apoyando su hombro en el marco de la puerta.  
â€"Ya te di una idea. â€"responde Lorena recostada en la camaâ€" Aquellos muchachos que te seÃ±alÃ©. Ahora imagina Â¿Existe el amor? Â¿CÃ³mo se actÃºa cuando se ama? Â¿CuÃ¡les son las mentiras en que creen las fursonas simples? Las respuestas a estas preguntas harÃ¡n que seas odiado por los sentimentalistas pero tu historia serÃ¡ magnÃ­fica.  
â€"Eso es lo Ãºnico importante: contar una buena historia. El resto Â¿a quiÃ©n le interesa?  
â€"Aunque considera una cosa: no sabes cuÃ¡ndo aquellos patÃ©ticos furs te deberÃ¡n servir para algo.  
â€"Que descarada eres hermana. â€"expresa el loboâ€" Descarada y soberbia.  
â€"Ambos lo somos Gariel. â€"sonrÃ­e la lobezna.  
â€"Buenas noches Lorena. Descansa. â€"dice concluyendo mientras sale de la habitaciÃ³n.  
â€"Buenas noches hermano y sueÃ±a. â€"responde ella a las espaldas del lobo.

Source: https://sofurry.com/s/ZmMEw4Lm
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