{"sf1_id":98688,"sf2_id":"Oe5N04Pm","title":"CapÃ­tulo I Primer DÃ­a de Escuela","author":"LukaKovacevic","words":2581,"posted_at":"2009-08-16T06:29:00.000Z","tags":["Gay","Gay Relationships","Love","Spanish Language","Wolf","Young Love"],"url":"https://fse.anthro.fr/stories/98688-capa-tulo-i-primer-da-a-de-escuela","original_url":"https://sofurry.com/s/Oe5N04Pm","image_url":"https://www.sofurryfiles.com/std/thumb?page=98688\u0026ext=.jpg","description":"","content":"  \n  \n  \n  \n  \n  \n  \n\nÂ\u0026nbsp;\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Se despertÃ³ con la estrepitosa melodÃ­a del despertador que sonaba estridente. Marcaba las nueve en punto. Con el comienzo del nuevo ciclo lectivo volverÃ­a la monÃ³tona rutina de; levantarse temprano todas las madrugadas para ducharse; prepararse el desayuno; y asistir al instituto. Exceptuando que este aÃ±o serÃ­a uno diferente debido a la mudanza. Ya no rondarÃ­a mÃ¡s por el agitado y estresante ambiente de ciudad. SabÃ­a que no extraÃ±arÃ­a nada de allÃ­; las disputas provenientes de los apartamentos contiguos; el escÃ¡ndalo provocado por los autos que circulaban por la avenida en hora pico; y las luces que inundaban la vista al parque, de los grandes carteles que promocionaban alguno que otro producto innovador. El aire de pueblo le sentarÃ­a bien, asÃ­ lo creÃ­a. La idea de vivir en un poblado mÃ¡s o menos pequeÃ±o le fascinaba. Pensaba en New Haven como un nuevo comienzo, una nueva vida lejos de la urbe. Nueva gente que conocer, nuevos lugares. Si, definitivamente serÃ­a un cambio importante, y para mejor.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; ApoyÃ³ un pie sobre el suelo y luego el otro, se incorporÃ³ y todavÃ­a aturdido por la estridente melodÃ­a del despertador, se estirÃ³ y bostezÃ³. Levanto su mirada y dio un vistazo a su nueva habitaciÃ³n. HabÃ­an llegado la noche anterior, pero Lorelai se habÃ­a tomado la molestia de acomodar la mayorÃ­a de las cosas del cuarto, salvo unas cuantas cajas sin abrir que yacÃ­an sobre el piso, con objetos personales que habÃ­a dejado para que Ã©l organice. El cuarto era un tanto mÃ¡s grande que el del apartamento que tenÃ­an en la ciudad y hasta tenÃ­a un baÃ±o propio. Las paredes estaban recubiertas de una pintura amarillo ocre, y el piso de parquÃ© brillaba reluciente.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Ya un poco mÃ¡s despabilado, pero no del todo, atravesÃ³ la habitaciÃ³n hacia una puerta de caoba e ingresÃ³ en el pequeÃ±o baÃ±o. Las paredes y los suelos estaban recubiertos de unos azulejos de un refrescante color azul marino. En un rincÃ³n se encontraba un pequeÃ±o tragaluz que iluminaba la habitaciÃ³n y a su vez ofrecÃ­a una limitada vista hacÃ­a el jardÃ­n de la casa contigua. Se asomÃ³ pero todavÃ­a no se podÃ­a observar a nadie por las calles. AbriÃ³ la llave de paso de la ducha, se desvistiÃ³, dio unos breves pasos hacia delante y la lluvia comenzÃ³ a caer sobre su cuerpo. Las pesadas gotas se precipitaban una tras otra y arrastraban con ellas el sueÃ±o del joven. â€\"Hoy serÃ¡ un dÃ­a estresanteâ€\" Pensaba. ConocerÃ­a nueva gente en el instituto. Ya estaba en penÃºltimo aÃ±o, pero dos aÃ±os serÃ­an suficientes para llegar a conocer bastante bien a sus nuevos compaÃ±eros de clases y a sus profesores.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Finalizado el baÃ±o tomÃ³ la toalla y comenzÃ³ a secarse la cabeza, el torso, luego las piernas y por ultimo su cola. Se echÃ³ una mirada en el espejo mientras se terminaba de secar las orejas. El pelaje que recubrÃ­a su semblante era de un color marrÃ³n grisÃ¡ceo hasta la altura de sus ojos. Estos estaban delineados por un caracterÃ­stico color negro en los lobos y eran de un color Ã¡mbar. Desde la altura de sus ojos hacia abajo su pelaje se tornaba de un color marrÃ³n muy claro, casi blanco, exceptuando la parte superior de su hocico que era de un tono marrÃ³n medio. TenÃ­a una contextura delgada y una estatura media alta, un metro con setenta y siete centÃ­metros para ser exactos. Se consideraba a si mismo un joven bastante bien parecido, pero no estaba en sus principales objetivos conseguir una pareja. Siempre se mostraba indiferente, las cosas que pasaban a su alrededor no parecÃ­an afectarle en absoluto\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Una vez terminado de secarse se envolviÃ³ la toalla por la cintura, se calzÃ³ las pantuflas y volviÃ³ a atravesar la puerta de caoba que conectaba hacia su habitaciÃ³n. Con desgano revolviÃ³ el placard buscando alguna ropa que ponerse, de allÃ­ sacÃ³ una remera negra y unos pantalones jeans grises. Se puso un abrigado canguro marrÃ³n que se encontraba colgado sobre la silla del escritorio, se calzÃ³ unas cÃ³modas zapatillas de lona y en su cuello envolviÃ³ una escafandra gris y blanca.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\"ApÃºrate y prepara tu desayuno de una vez Lucca o se te harÃ¡ tardeâ€\" Le anunciÃ³ una voz que venia de la habitaciÃ³n del fondo del pasilloâ€\" Y ya que estas allÃ­, prepÃ¡rame un cafÃ©â€\" AÃ±adiÃ³.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\"Estoy demasiado ocupado Lorelai, hÃ¡ztelo tuâ€\" EspetÃ³ el joven lobo, y con la misma rapidez que se vistiÃ³, esquivando algunas cajas todavÃ­a sin abrir de la mudanza cruzÃ³ el pasillo superior y descendiÃ³ por las escaleras hasta la cocina. Se trataba de una habitaciÃ³n bastante acogedora, recubierta por una pintura de color terracota y un suelo de moqueta negra. Las encimeras estaban dispuestas en forma de V y en el medio se encontraba una pequeÃ±a isla, con cÃ³modos taburetes acolchados, que hacÃ­a de desayunador.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Lucca tomÃ³ una botella de leche fresca de la nevera, el cereal con fibras de la alacena y preparÃ³ su simple y aburrido desayuno. Se sentÃ³ sobre uno de los taburetes y se dispuso a contemplar como las barritas de fibra se hundÃ­an en la leche. Mientras lo hacÃ­a pensaba en el instituto. Se encontraba algo nervioso, le era muy difÃ­cil adaptarse y pensaba que mÃ¡s que seguro, esto lo llevarÃ­a a exiliarse como lo habÃ­a hecho allÃ¡ en la ciudad. Y no es que no hubiese intentado sociabilizar sino que los tÃ³picos de conversaciÃ³n de los demÃ¡s jÃ³venes del mismo sexo le parecÃ­an excesivamente aburridos y generalmente se limitaban a las nuevas marcas de ropa que estaban de moda; los nuevos locales bailables; esta o aquella chica; y otras cosas sin demasiada relevancia.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Nuevamente se fijo en su reloj y mirÃ³ alarmado que ya eran las diez con cuarenta y un minutos. DebÃ­a de apurarse o llegarÃ­a tarde a su primer dÃ­a de clases, dejÃ³ su desayuno prÃ¡cticamente intacto yÂ\u0026nbsp; corriÃ³ hacÃ­a su habitaciÃ³n en busca de monedas para el colectivo, se colgÃ³ su mochila en la espalda y saliÃ³ nuevamente\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\"AdiÃ³s Lorelaiâ€\" Dijo apresurado mientras descendÃ­a las escaleras hacÃ­a la puerta de entrada.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Sin prestar demasiada atenciÃ³n a nada debido a su prisa, comenzÃ³ a correr lo mÃ¡s rÃ¡pido que pudo hacia la parada del autobÃºs que quedaba dos calles mÃ¡s arriba. DebÃ­a llegar antes de que marcara las diez con cuarenta y cinco o tendrÃ­a que esperar al siguiente autobÃºs que pasarÃ­a en otros veinte o treinta minutos. Ya casi llegando pudo ver el vehiculo a media cuadra, se encontraba en la parada asÃ­ que decidiÃ³ acelerar el paso para alcanzarlo. Pero la suerte no le sonreÃ­a y tropezÃ³ con una grieta en el camino cayendo de lleno contra el piso. Un poco aturdido por la caÃ­da y con un extraÃ±o sabor a tierra en su boca, levantÃ³ la mirada hacÃ­a adelante, todavÃ­a recostado sobre el suelo, y observÃ³ como el autobÃºs se alejaba y se perdÃ­a calle abajo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Perfecto â€\"Dijo en voz baja y con un tono irÃ³nico.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Â¿QuÃ© haces recostado sobre el suelo lobo? â€\"Dijo una voz grave que provenÃ­a de su espalda con un tono un poco burlÃ³n.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Una mano robusta se extendiÃ³ y le ofreciÃ³ ayuda. Sin prestarle demasiada atenciÃ³n al reciÃ©n llegado, y apoyando sus manos sobre el suelo, se incorporÃ³. VolviÃ³ su mirada a quien anteriormente le habrÃ­a ofrecido ayuda. Era un personaje bastante peculiar. Era de complexiÃ³n fuerte y un tanto mÃ¡s bajo que Ã©l. TenÃ­a las orejas cortas y caÃ­das, y una mirada ingenua complementaba su aspecto de idiota. Las arrugas surcaban su rechoncho rostro, aunque no eran de vejez, eran simplemente caracterÃ­sticas de su raza. Su pelaje era marrÃ³n claro y llevaba ropa casual.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Soy Bommer, lobo â€\"Dijo mientras estiraba su brazo dispuesto a un apretÃ³n de manos. Lucca se quedÃ³ contemplÃ¡ndolo unos segundos hasta que finalmente reacciono.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Lucca â€\"Se limito a decir con un tono Ã¡spero y cortanteâ€\" Acabo de perder el autobÃºs, creo que me sentarÃ© en aquÃ©l banco y esperarÃ© el siguienteâ€\" ContinuÃ³.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Dio la vuelta y caminÃ³ hasta el banco, se sentÃ³ y apoyÃ³ la cabeza sobre su mano, pensativo. PermaneciÃ³ asÃ­ durante varios minutos hasta que el can se acercÃ³ y se sentÃ³ a su lado\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Vas al instituto estatal, Â¿No es asÃ­? â€\"\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Si â€\" Con el mismo tono Ã¡spero y cortante de hace unos momentos.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Oye lobo, conozco un par de chicas que te podrÃ­a presentar, sabes â€\"InsistÃ­a, tratando de iniciar una conversaciÃ³n.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" No estoy interesado, gracias, y ya sabes mi nombre, no me llames loboâ€\" EspetÃ³\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Â¿Es que acaso no te gustan las chicas? Â¿No serÃ¡s, ya sabes...â€\" Y antes de que pudiera continuar fue interrumpido.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\"Eso no es de tu incumbenciaâ€\" RematÃ³ el joven lobo mientras le dirigÃ­a una mirada fulminante.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Oye, solo estaba tratando de ser amable, Â¿Sabes? No tienes porque descargarte conmigo pedazo de...â€\" ComenzÃ³ a decirle furioso el can, mientras el autobÃºs se acercaba.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Lucca se limitaba a escucharlo, con una mirada indiferente, esperando a que arribara su transporte.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Tienes razÃ³n, lo siento â€\"Dijo en un tono indiferente tratando de evitar cualquier posible conflicto.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Una vez hubo llegado el autobÃºs, Lucca lo abordÃ³, marcÃ³ su pasaje y se sentÃ³ en el asiento del fondo a la derecha. No habÃ­a demasiada gente en Ã©l. Bommer habÃ­a abordado tambiÃ©n el vehiculo y se sentaba en la tercera fila a la izquierda. â€\"Que excelente manera de comenzar mi dÃ­a â€\"Pensaba. TenÃ­a la mirada perdida en las calles, pero en realidad no estaba observando nada, se limitaba a pensar en que le depararÃ­a en el transcurso del dÃ­a\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; El tiempo parecÃ­a no transcurrir y el viaje se hacÃ­a interminable. Con cada instante que pasaba el nerviosismo de Lucca aumentaba. Ya habÃ­a pasado un buen rato desde que habÃ­an salido del sector residencial de New Haven y de acuerdo a lo que le habÃ­a dicho Lorelai, desde ese momento eran veinte minutos hasta llegar al instituto. Repentinamente, el autobÃºs se detuvo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Oye lobo, ya llegamos. Â¿Vas a venir o quÃ©? â€\"Dijo Bommer mientras se levantaba de su asiento y se disponÃ­a a bajar del vehiculo. ParecÃ­a que su enojo habÃ­a sido bastante efÃ­mero â€\"Mejor asÃ­â€\" PensÃ³.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Lucca no respondiÃ³ pero se incorporÃ³, tomÃ³ una buena bocanada de aire y descendiÃ³. Se encontrÃ³ frente a un gran patio frontal, con un cÃ©sped en excelente estado. Un camino de lozas rojizas se extendÃ­a a lo largo del trayecto y a su final se alzaba una imponente edificaciÃ³n de ladrillo visto que parecÃ­a ocupar lo largo de una manzana.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Lucca, apÃºrate o se te harÃ¡ tarde, deja de soÃ±ar despiertoâ€\" Sonaba la voz de Bommer que a su parecer se tornaba cada vez mÃ¡s exasperante, pero estaba decidido a no buscar ninguna clase de problemas en su primer dÃ­a y de todos modos tenÃ­a razÃ³n.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Con un paso acelerado el joven lobo comenzÃ³ a avanzar hacÃ­a el edificio principal. Una vez dentro divisÃ³ un tablero llenÃ³ de transparentes con horarios y fechas. Se dirigiÃ³ inmediatamente hacÃ­a el. ComenzÃ³ a buscar su apellido en una planilla en la que figuraran los alumnos, los clasificaba y dividÃ­a con sus respectivos horarios.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Veamos, veamos...Kane...Kensington...Kavanaugh...Kenneth...Kovasevicâ€\"Murmurabaâ€\" AquÃ­ estoy â€\" Dijo finalmente mientras anotaba sus horarios en un pequeÃ±o cuadernillo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; La primera clase era le de Literatura I, con la profesora McKenzie, en el aula cincuenta y siete. Ahora el problema residÃ­a en encontrar susodicha aula dentro de esa laberÃ­ntica infraestructura. Se dirigiÃ³ al pasillo y miro anonadado todas las bifurcaciones que tomaba.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Oye cachorro, Â¿Estas perdido? â€\"Le dijo una voz suave con un tono amistosoâ€\"Mi nombre es Lena, Â¿Puedo ayudarte en algo? â€\"Dijo una vez mÃ¡s. La voz provenÃ­a de una joven esbelta con pelaje largo y dorados, de hocico alargado y ropa colorida.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Soy Lucca, estoy buscando el aula cincuenta y siete, Â¿DÃ³nde esta?- ReplicÃ³ con su caracterÃ­stica tonalidad Ã¡spera y cortante.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Â¿Con la profesora McKenzie? Ven, estas conmigo en la primera claseâ€\" Dijo Lena mientras tomaba a Lucca por el brazo, llevÃ¡ndolo casi a rastras.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Tras caminar un largo recorrido por los pasillos y doblar en varias ocasiones llegaron al salÃ³n, recubierto con baldosas y paredes de cemento grises lo que le daba un aspecto estÃ©ril. TenÃ­a una capacidad para veinticinco alumnos. Lucca se sentÃ³ en el segundo pupitre a la derecha y sacÃ³ de su mochila un cuadernillo y una lapicera. Momentos despuÃ©s llego la profesora. Era alta y con el cabello rubio entrecano. TenÃ­a unos bellos ojos esmeraldas, mirada sabÃ­a y llevaba lentes de Carey. Su presencia imponÃ­a respeto. Dio un breve saludo y comenzÃ³ a dar la clase que transcurriÃ³ sin ningÃºn tipo de altercado. Al finalizar comenzÃ³ a pasar la lista de asistencia.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Â\u0026nbsp;â€\" Kensington, Kovasevic. Parece que tenemos un nuevo alumnoâ€\" Dijo mientras paseaba sus ojos por el salÃ³n, dando un rÃ¡pido escrutinioâ€\" Tu eres Lucca Â¿No es asÃ­? Â\u0026nbsp;â€\"IndagÃ³ mientras dirigÃ­a una mirada curiosa al joven lobo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Si profesora â€\" Se limitÃ³ a responder Lucca\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Bien, como eres nuevo te asignare a uno de tus compaÃ±eros para que te muestre el instituto en estos dÃ­as â€\" Dijo mientras escrutaba el salÃ³n una vez mÃ¡s, buscando importunar a alguien y asignarle Â\u0026nbsp;tal tarea.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Â¡Yo profesora, yo! â€\"DecÃ­a Lena mientras levantaba su mano en el aire con entusiasmo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Noah Vraskka â€\"AnunciÃ³ la profesora mientras dirigÃ­a una mirada a un lobo que se encontraba medio adormilado en un pupitre al fondo.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Â\u0026nbsp;â€\" Â¿Si profesora? Â¿QuÃ© necesita? â€\"ReplicÃ³ con falsa cortesÃ­a, tratando de disimular su falta de conocimiento ante la situaciÃ³n ocurrida.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" TÃº te encargaras de enseÃ±arle el instituto a Lucca, ya sabes, para que pueda adaptarseâ€\" Dijo llamÃ¡ndole la atenciÃ³n.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Aaagh, pero profesora â€\" ProtestÃ³, no porque no le cayera Lucca, a quien ni siquiera habÃ­a notado, simplemente por llamar la atenciÃ³nâ€\" Esta bienâ€\" AsintiÃ³ resignado en cuanto la profesora le dirigiera una mirada fulminante.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Ya pueden retirarse â€\"ConcluyÃ³.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Lucca guardÃ³ su cuadernillo y Ãºtiles en su mochila y luego se incorporÃ³.Â\u0026nbsp; TratÃ³ de irse del salÃ³n antes de que Noah o la profesora pudieran percatarse.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Oye tÃº, tu vienes conmigo â€\"Dijo Noah mientras esbozaba una sonrisa.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Se trataba de un lobo un tanto mÃ¡s alto que Ã©l. El pelaje de su rostro seguÃ­a casi los mismos patrones que los de Lucca, a excepciÃ³n que estos era de una gama de grises y negros, y tenÃ­a una pequeÃ±a marca levemente visible en el entrecejo en forma de V. Sus ojos eran plateados y estaban delineados por un caracterÃ­stico color negro en los lobos, al igual que en Lucca.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; â€\" Bien pequeÃ±o, te enseÃ±are las instalaciones â€\" Dijo Noah mientras colocaba su brazo alrededor del cuello de Lucca y lo llevaba a un paso acelerado.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; Repentinamente Lucca comenzÃ³ a sentirse un poco mareado, su rostro se puso un poco pÃ¡lido y su visiÃ³n se torno borrosa. Ya conocÃ­a esa sensaciÃ³n. Se preparaba para lo peor. â€\" Â¡Que excelente manera de comenzar mi dÃ­a! â€\"Dijo para sus adentros. Al momento se desplomÃ³ en el suelo y una pequeÃ±a multitud se comenzÃ³ a reunir alrededor de Ã©l.\n\n  \n\nÂ\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp;Â\u0026nbsp; -Yo no le hice nada- Dijo Noah en tono burlÃ³n mientras se alejaba por el pasillo dirigiÃ©ndose a la enfermerÃ­a.\n\n  \n  \n\n"}