PRIMERA GENERACION

Story by Atenas on SoFurry

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© Atenas

PRIMERA GENERACIN

La máquina despertó, pero se sentía confundida. Nunca antes había experimentado esta sensación de... vida. Esta consciente pero no podía moverse aun, solo veía un fondo negro. Unos segundos después, una larga lista de palabras sin sentido apareció sobre el fondo negro. Creció y creció hasta que se detuvo repentinamente. Se le quedó viendo hasta que desapareció igual de repentinamente.

Pasaron unos segundos sin que pudiera ver algo aparte de la misma pantalla oscura. Después, la máquina comenzó a captar una imagen. Al principio la resolución y el foco eran horribles, pero se fueron ajustando lenta y automáticamente, mejorando la imagen conforme pasaban los segundos.

Ahora, la máquina percibió otra extraña sensación. No sabía con exactitud que era, pero una especie de voz silenciosa dentro de su cabeza le decía que tenía extremidades. Fue un poco difícil al principio, de manera temblorosa intentó levantar su brazo derecho. Lo alzó frente a si mismo hasta que finalmente lo pudo ver en la imagen que estaba recibiendo de alguna cámara integrada. Torció su brazo hacia un lado y luego al otro, abrió y cerró su puño metálico, moviendo sus dedos; la máquina estaba maravillada con la extremidad, estaba ligeramente oxidada y le faltaba lubricación pero aún así pensaba que era... hermosa.

No sabía como llamarle a lo que comenzó a experimentar cuando levantó la mirada, pero se sentía mal. Estaba en un cuarto pequeño y gris en tono. La iluminación era demasiado pobre para poder ver con claridad aun para la lente de su cámara. Giró la cabeza ligeramente hacia la izquierda y después hacia la derecha sin voltear hacia atrás. Las cámaras que le permitían ver le daban la habilidad de discernir varios objetos que por alguna razón inexplicable se le hacían conocidos.

Había pedazos de ordenadores por doquier; tarjetas madre, procesadores, carcasas de CPUs, monitores y mucho hardware más. Parecía algo así como un basurero, parecía un lugar donde las computadoras iban a morir.

La tristeza se fue, le dio mucha felicidad cuando volteó hacia abajo y vio que estaba parado sobre sus pies. Sus piernas eran similares a su brazo, estaban hechas de partes viejas y sucias, pero también le parecían hermosas.

--¿Fascinante no? --se escuchó que alguien exclamó.

El androide giró torpemente su cuerpo para ver de donde provenía la voz. Esto de las extremidades era complicado, pero se estaba acostumbrando. Se encontró con una figura humana. Aun con la poca iluminación se le notaba lo senil al hombre que se encontraba sentado sobre un televisor grande y casi tan viejo en apariencia como el.

Su pelo era corto y gris, casi blanco; pero la escases de arrugas en su rostro le quitaban varios años. Los lentes sobre sus ojos eran redondos. Su vestimenta era rara y extremadamente simplista a la vez, al menos para la máquina; una simple camisa oscura de mangas largas y un pantalón común y cualquiera. El hombre estaba aun más empolvado que el robot parado frente a él.

El androide y el hombre se miraron en silencio por unos segundos. El hombre quería darle un poco de tiempo a la máquina para procesar todo esto, después de todo no era la computadora más rápida de...

--¿Quién eres tú? --le preguntó el androide. La máquina no poseía la capacidad para producir expresiones faciales, pero si de cambiar sus tonos de voz. El hombre rápidamente se dio cuenta de lo confundido que estaba el robot.

--Yo soy... tu creador --no se le ocurrió nada mejor que decir. El robot se quedó quieto, como si estuviera esperando una respuesta un poco más extensa. --Mi nombre es Alexis ­--el hombre decidió agregar-- y te creé en mi imagen y semejanza.

-- ¿Tú eres mi padre?

--Pues... sí --repuso él.

La máquina se sentó sin decir más, prácticamente se dejó caer, dando mayor evidencia de la torpeza de sus movimientos. Cruzó sus piernas y levantó la mirada para ver fijamente los ojos de su creador. El hombre se sintió sorprendido por la acción y la posición tomada por el androide, le recordó a la forma en que actúan los niños, también se sintió incómodo a la vez al ver como lo miraban el par de ojos azules y brillantes. Se quitó los lentes y los limpió, se los volvió a poner; después pasó su mano por su cabeza, haciéndose el pelo hacia atrás. Debió pensar en algo que decir antes de pulsar el botón de encendido.

--¿Y cómo me llamo yo?

Otra cosa en la que debió de pensar antes de encender la máquina. De todas maneras no fue problema alguno. Alexis pensó rápidamente y vio una etiqueta pegada en el tórax del androide, quien estaba construido con partes de computadoras; decía: Intel Inside. El hombre sonrió.

--Tu nombre es Intel. Me tomó mucho tiempo idearlo, pero es tu nombre. --El androide levantó su brazo derecho infantilmente, tenía una duda.

--¿Por qué me creaste? --preguntó, rápidamente dejando el tema de su nombre atrás. Se vio el brazo otra vez, aun lo tenía emocionado. --¿Por qué me siento de esta manera, porque estoy sintiendo en primer lugar, tengo algún virus en mi sistema? --hablaba deprisa.

Alexis no lo podía creer. La inteligencia, la consciencia de la computadora era impresionante. No solo había construido una máquina, también le había dado un alma.

--No, no es eso --Alexis se apuró en interrumpir. Su cara fue incapaz de ocultar la admiración que tenía por la pregunta formulada por la máquina. --Eres especial, pero lo que sientes es normal. Te creé de esa manera.

--¿De qué manera soy especial? --No cesaba de hablar. La máquina era capaz de formular una pregunta nueva sin importar la respuesta que el viejo le diera.

El hombre se levantó de estar sentado sobre el televisor y dio unos pasos para sentarse junto al androide. Se le hacía cansado mirar hacia abajo y quería estar al mismo nivel. El robot lo seguía en todos sus movimientos, nunca dejaba de mirarlo. Alexis se quitó los lentes y los guardó con mucho cuidado en su bolsillo, ya no los necesitaba ahora que estaba lado a lado con la máquina. A esta distancia, Intel podía ver con claridad los ojos cafés del hombre.

--¿Recuerdas cuando dije que te creé en mi imagen y semejanza? El robot cerró los ojos brevemente, solo por una fracción de segundo. Alexis pudo escuchar como giraba el disco duro.

-- Si, si recuerdo -- le dijo el androide. El hombre apenas pudo contener su carcajada.

--Bueno, pues no solo te hice humanoide en forma, sino que también te di mis sentimientos --dijo con un tono orgulloso. Levantó su dedo viejo y tembloroso y señaló un punto en el pecho del androide. Intel no pudo creer que no lo había notado antes, había un rectángulo transparente en el mero centro de su pecho, una mini pantalla. Una pequeña luz amarilla estaba situada en el centro. --Ese es tu estado de ánimo --el hombre explicó felizmente--, sólo marca que tan triste estas, parece ser que estas en un estado más o menos neutral en este momento.

Intel comenzaba a pensar por su cuenta, sabía que tenía un propósito, todas las máquinas tenían uno. Cerró los ojos y comenzó a buscar. El disco duro comenzó a girar rápidamente, el cuerpo mecánico del androide dio un pequeño salto. Fue un espasmo, como si estuviera haciendo un esfuerzo.

--¿Qué estas haciendo? --Alexis preguntó preocupado. El androide abrió sus ojos azules y brillantes.

--Quería ver mi programación, quería ver mi objetivo primario pero parte del código está bloqueado y no lo puedo leer.

--Ah si, lo que pasa es... ­--Intel volvió a cerrar los ojos, Alexis frunció el ceño al ver que no le hizo caso. --¿Ahora qué haces? --

--Veo todas mis subrutinas, tal vez me den una pista ­--contestó aún con los ojos cerrados.

Alexis puso su mano sobre el hombro del androide, no estaba consciente en ese momento en particular de que el robot no podía sentir el contacto físico. --Me podías haber preguntado. Intel detuvo la búsqueda cuando escucho las palabras de hombre.

--Dime cuál es mi propósito, quiero saber.

--Necesito que me ayudes en algo --el hombre levantó la mirada--, algo que yo no puedo hacer solo.

--¿Y que es? --el robot preguntó con curiosidad e impaciencia. No podía aguantar la sensación de no saber, el suspenso era horrible. Los segundos que tardaba Alexis en responder se le hacían una eternidad. No era la computadora más rápida de todas pero no había duda que pensaba más rápido que el hombre.

--Deseo morir --casi susurró el hombre. El robot procesó el tono con que lo dijo e inmediatamente supo que Alexis lo había dicho con tristeza. Lo dijo con determinación, pero con mucha tristeza también; sin embargo el androide no sintió ninguna emoción aún, necesitaba más información antes de poder sentirla.

--¿No lo entiendo, porque alguien en tu estado querría eso? Técnicamente no tengo vida, pero sé que se siente vivir y no comprendo por que quieres dejar de hacerlo.

Alexis soltó un suspiro largo y profundo. El entendimiento que tenía el androide de vivir era elevado, considerando que se trataba de una máquina. Su diálogo era rápido y fluido. Seguro el vocabulario del robot era más amplio que el suyo también. Era bueno que ya no tendría la necesidad de explicarle sobre la muerte, aun así, le dieron ganas de preguntar:

--¿Sabes qué es la muerte? ­--regresó la mirada. Intel simplemente levantó su brazo derecho y apuntó hacia las computadoras rotas y destartaladas. --Tienes razón --exclamó--, no podrías tener mejor imagen de la muerte.

--No me has dicho por qué quieres morir --la máquina insistía. El hombre se puso de pie y comenzó caminar alrededor del cuarto entre el desorden, ordenando sus ideas antes de hablar.

--Hay tantas cosas que quisiera decirte, de lo que hay afuera de éste cuarto, de mí ­--le dijo otra vez con el mismo tono entristecido. El androide se puso de pie de igual manera, pero se quedó parado en el mismo punto. Seguía al hombre solo con la cabeza.

--Dímelo todo, proceso la información más rápido que tú --le pidió.

--No te puedo dar toda la información --decía muy lentamente--, solo te puedo decir que... me dieron sentencia de muerte.

--¡Qué hiciste!

--Ya te dije que no te lo puedo decir.

--Perdón, ya lo sabía pero hay mucho código dentro de mi cabeza que tengo que seguir, incluyendo algunas respuestas predeterminadas.

El hombre finalmente dejó de caminar para regresarle la mirada al androide, lo vio fijamente y habló:

--Yo no me puedo suicidar solo, simplemente no tengo el coraje. Es por eso que necesito tu ayuda.

--Lo que me cuentas no tiene sentido alguno --sacudiendo la cabeza--, ¿quieres escapar de tu sentencia de muerte... suicidándote?

--Precisamente --una sonrisa retornó al rostro de Alexis. Otra vez el androide lo miraba muy quieto, esperando una respuesta más extensa--. Mi sentencia es horrible, inimaginablemente dolorosa. Prefiero morir placenteramente antes de que la ejecuten. Soy el primer hombre en recibir éste tipo de sentencia y a decir verdad no merezco experimentarla.

--¿De muerte?

--No, inimaginablemente dolorosa --aclaró--. Técnicamente no es suicidio que te haya construido para que me mates.

--Comprendo --respondió Intel. Se hubiera rascado la cabeza mientras pensaba pero en realidad no sintió la necesidad--. Hay un problema, yo no te puedo matar.

--¡Qué! --exclamó indignado--, si puedes. Levanta tu brazo izquierdo. ¡Levántalo ahora mismo! --ordenó, la intensidad se su voz se incrementó drásticamente.

Intel aun conservaba la calma. Por mera curiosidad levantó su brazo izquierdo solo para llevarse un sobresalto. La extremidad era muy diferente a su brazo derecho, esta tenía un enorme aditamento remachado. El aparato descansando en su antebrazo sostenía una gran hoja de metal retráctil. Se veía muy filosa y parecía que te podía dar tétano con solo mirarla. Le daba miedo tener semejante arma pegada, pero también le daba miedo tocarla con su mano para tratar de arrancarla.

--¿Se supone que éste es mi propósito? --preguntó señalando al aditamento.

--Te facilitará mucho las cosas.

--Con cuchillo o sin cuchi...espada --dijo extendiendo la hoja de metal y volviendo a retraerla--, no te he dicho el problema. --El hombre no tuvo que esperar mucho para que el robot explicara--. Mi punto es... no puedo matarte porque fui creado en tu imagen y semejanza. Carezco del coraje para matar al igual que tu.

--Ah ya entiendo --Alexis también creyó que era buen momento para explicar--. ¿Recuerdas cuanto te dije que eras especial? --Intel cerró los ojos y estaba a punto de buscar en sus archivos pero la voz de Alexis lo interrumpió--, si, por supuesto que recuerdas. Te di emociones como las mías, pero intensificadas.

--Ya veo. El androide avanzó y se sentó sobre el televisor en donde el hombre alguna vez estuvo sentado. La acción era ridícula pues la máquina no sentía fatiga, pero solo era código y simulación. Empezaba a comprender el plan del hombre, pero dejó que Alexis se lo contara de todas maneras.

--Intensifiqué tus emociones para que te diera mucha lástima mi situación y me quitaras la vida. ¿Por qué crees que la tristeza te inunda cada que vez uno de estos ordenadores obsoletos? Incluso tu frustración se puede convertir en rabia. Si no me matas voy a sufrir, y la verdad eso me asusta.

El androide no se dio cuenta pero la luz amarilla en su pecho se estaba deslizando hacia la izquierda en la pequeña pantalla, indicando tristeza. Bajó la mirada, pensando en lo que el hombre la había dicho y para lo que había sido creado. Era el momento más adecuado para Alexis, lo bueno es que no tuvo que esperar mucho para que llegara.

Alexis observaba contento como la luz marcaba más y más tristeza con cada segundo que pasaba. Si el androide lo mataba, habría logrado lo que quería. No quiso correr el riesgo de que la máquina perdiera el poder tan grande del sentimiento actual, así que decidió decirle lo primero que le llegara a la mente para asegurarse de que Intel llegara a experimentar la tristeza máxima. Que llegara al punto en que le quitara la vida por pura compasión.

--Por favor haz esto por mí. Te creé y te di vida para que fueras mi amigo, y como tal necesito que me ayudes. --Era pura actuación, pero Intel era demasiado joven e ingenuo para notarlo. En éste momento estaría tirando lágrimas si no fuera una tostadora. Las emociones realmente estaban intensificadas ahora. El androide se tiró al suelo y se puso de rodillas, llevándose las manos al rostro inconscientemente entre más lo pensaba. No podía evitar sentirse horrible cada vez que escuchaba la palabra 'porfavor', lo hacía sentir mucha lástima. Alexis sonreía detrás de su expresión falsa de inocencia, tomó el brazo izquierdo del robot y lo posicionó cerca de su cuello--. Ayúdame por favor... por favor.

Alexis cerró los ojos con fuerza, el androide no podría resistirlo, sería en cualquier momento ahora. Pasaron un par de segundos, diez, después medio minuto de escuchar los sollozos secos y sin lágrimas de androide; nada sucedió. Las siguientes palabras provenientes de las bocinas del robot lo dejaron atónito.

--No puedo --La máquina balbuceó mientras sollozaba con ganas.

Al parecer la tristeza de Intel era tan intensa que ni siquiera le permitía extender la hoja afilada y matar al hombre con los ojos cerrados. El sentimiento de lástima no servía. Alexis se llenó de rabia y con un movimiento brusco lanzó el brazo del robot hacia un lado. Intel cayó hacia atrás con la fuerza transferida y azotó en el suelo. Alexis se levantó de golpe y se quitó la máscara que le había estado mostrando a la máquina.

--Te di todas la herramientas, te di los sentimientos --decía con gritos provenientes del mismo impulso de rabia e impaciencia humana--. ¿Cómo es posible que no puedas hacerlo? Debí dejarte desarmado como todos tus amigos aquí y simplemente golpear mi cabeza con la pared hasta morir por trauma. Hubiera sido más fácil. --Las pocas palabras salidas de su boca fueron suficientes, no hubo que decir más para el androide con sentimientos modificados.

La luz amarilla en le pecho de Intel se deslizó hacia el lado opuesto hasta donde más pudo. La ira estaba a un nivel indescriptible. Alexis ahora si tuvo miedo cuando vio la luz amarilla tornarse roja. Le pareció muy extraño, ni siquiera recordaba haber usado una luz roja. No fue hasta que la pequeña luz se reventó que se dio cuenta que Intel ya no sollozaba. Todo lo contrario, se escuchaba una respiración profunda y llena de enojo proveniente de las bocinas de la máquina. Era un odio profundo. Hasta los ojos azules y brillantes de Intel cambiaron a rojo.

El hombre no tuvo que decir más. La máquina se levantó imponentemente frente a él y lo tomo del pescuezo. Apretó fuerte y lo dejó caer al suelo. Alexis tosió, se le hacía muy difícil respirar. Sintió como la máquina ahora lo tomaba del tobillo y lo lanzaba contra la pared con facilidad. Se fracturó varios huesos con el impacto y cayó sobre las partes de computadora de manera estruendosa.

No tuvo tiempo de revolcarse siquiera, Intel lo tomo de la muñeca y la torció 360 grados usando la fuerza de su hidráulica. Alexis soltó un aullido de dolor cuando sus huesos viejos se pulverizaron pero el robot no se detuvo ahí, sus pulmones se vaciaron con el grito. La máquina enardecida le dio un tirón al brazo orgánico y carnoso del hombre, dislocando el hueso. El llanto de agonía salido de la boca de Alexis fue espantoso, no parecía posible que un humano pudiese generar semejante sonido.

Intel no hablo, prosiguió con perforar el hígado del hombre utilizando la afilada hoja de metal. La extrajo y usó su mano libre de aditamentos para extraerle los intestinos por el orificio recién creado. El rostro de Alexis se tornó pálido con toda la sangre perdida, sus ojos se volvieron muertos y si estómago plano. Se aguadó como pescado deshuesado. Antes de que el cuerpo cayera al suelo, Intel enterró su puño metálico en el cráneo del humano el cual se deshizo en varios pedazos con el golpe, después usó sus dedos para desbaratar la materia blanda que yacía dentro de su cabeza. Ahora si estaba muerto.

El androide volvió a su estado emocional neutral de forma repentina, un poco perdido, se podría decir casi hasta mareado. No podía creer lo que acababa de hacer. No era posible, fue como si hubiera sido poseído por alguna fuerza sobrenatural; no tenía otra manera de describir el sentimiento que acababa de experimentar. La calma regresó de golpe, dejándolo confundido como al principio.

Intel miró hacia abajo, contemplando al hombre y la forma tan extraña en que yacía en el suelo. Esto ya no podía deshacerse. Estuvo parado ahí un momento sin moverse, solo mirando. Fue entonces cuando la misma voz silenciosa dentro de su cabeza le volvió a hablar. No tenía une explicación para ella pero sentía una urgencia por obedecerla. Se agachó y metió su mano mecánica y ensangrentada en el bolsillo del pantalón de Alexis, el hombre muerto no se iba a quejar.

Tentó pero luego se dio cuenta que no sentía nada. Cerró el puño y levantó el brazo, entre sus dedos había un pedazo de papel doblado muchas veces. Intel fue muy cuidadoso al abrir la nota, no quería mancharla de sangre. La desdobló lentamente y la posicionó frente a su cámaras, leyendo el extenso texto que tenía escrito.

Mí querida creación:

Si estas leyendo esto es que haz cumplido el propósito para el que fuiste creado. Perdón por haberte pedido que me quitaras la vida, ningún padre debería pedirle una cosa así a un hijo. Al menos lo hiciste de una manera gentil y con el menos dolor posible...

Intel miró hacia abajo una vez más para ver el cuerpo desfigurado, después regresó a la nota.

...Debo decirte algo muy importante. Te he mentido con respecto a la severidad de mi sentencia de muerte, de hecho ni siquiera hay una. Soy un hombre viejo, un inventor como te puedes dar cuenta; pero nunca hice algo lo suficientemente importante como para que me recordaran... hasta el día de hoy. Nadie me creyó cuando les dije que podía construir una máquina con la capacidad de sentir emociones o tristeza, no simulaciones, sino emociones auténticas.

Lamentablemente, la única manera con que podía demostrarlo fue que mi creación me matara, la clave era que lo hicieras de manera voluntaria sino el resto no hubiera servido de nada. No intentes salir del cuarto, arreglé para que alguien venga pronto y recolecte ciertos registros de información de tu sistema. Con ésta se podrá demostrar que tus emociones son verdaderas y que tienes una consciencia, que en verdad soy un genio. Serás famoso, serás reconocido por todos como el androide más humano. Espero me perdones por lo que te llevé a hacer. Ten mucho cuidado, los sentimientos son peligrosos.

Solo quería ser recordado.

Intel dejó caer la nota. Dio unos pasos alrededor dl cuarto antes de proseguir a sentarse en el suelo junto al CPU más grande que encontró. Se recargó contra la otra máquina y la abrazó mientras cerraba sus ojos. Dentro de su sistema ejecutó una simple instrucción:

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