47 - Algo especial para él
Las calles del centro de la ciudad estaban repletas de gente: unos buscaban regalos de última hora, otros, los ingredientes finales para sus cenas. Todos se apresuraban, abarrotando tiendas y mercados, conscientes de que esa misma noche era...
51 - Ya no puedo ignorarlos
Raúl levantó de nuevo las pesas mientras sentía sus músculos llegar al fallo, detrás de él, sintió los poderosos brazos de Ramón ayudándolo a mantener el agarre mientras soltaba el peso, chocaron los puños cuando terminaron y se dirigieron a las...
50 - Los ejércitos del mundo
— Entonces, ¿trabajas en esta ciudad? Diamantina miraba curiosa los grandes y altos edificios mientras, Arlequín, subía los escalones de una entrada, se acercaba a una puerta y giraba la llave. — Es correcto. Es tranquilo, hay muchas tiendas y...
54 - Lo haría con gusto
Emocionado, Ramón llegó con su padre al orfanato. Siendo recibidos por la encargada. — Mucho gusto, me alegra ver que cumplió con su promesa — reconoció la loba a Ramón —, soy Lupe. Es un alivio verlos con bien tras todo el caos en la...
22 - Comer con los compas
Saliendo de la casa de un cliente, Raúl, exhausto, con su mochila en la espalda y su uniforme puesto, decidió caminar, pensando que quizá era buena idea ir al gimnasio a despejar su mente. Su semblante, serio y marcado por una cierta tristeza, era...
28 - Ningún testigo
— ¡Doc, que gusto verlo por aquí! Con cariño, Don Mario tomó al fortachón de Raúl y lo estrujó con fuerza, haciéndolo sonreír. El par entró a la casa y cerró la puerta tras de sí. — Un gusto saludarle, señor. Andaba de paso y vine a ver a... —...
56 - No quiero hacerlo
En la gran carpa, todos se reunieron ante una convaleciente Evangeline, sentados alrededor de una gran mesa, sin celulares, cámaras o dispositivos de ninguna clase. — Esta signorina es terca como una mula — reconoció Il Dottore, con las...
43 - Nada lo será
Spavento parpadeó varias veces, sorprendido al ver a la infantil figura comer su helado con singular alegría. El niño, de tez clara, rubio, envuelto en una gabardina amarilla y azul, y lustradas botitas negras, disfrutaba del postre. Raúl, no menos...
30 - Un poco de agua
Al caer la tarde, don Mario, Ramón, Raúl y Mauricio llegaron a una casa de madera, que se encontraba en medio de un solitario bosque, casi en la nada, construida con roble fino y resistente, y un portón que adornaba su fachada. Navarro y el oso,...
34 - Bola ocho
El par dejó el coche varios metros antes para que nadie escuchara el motor. Descendieron en silencio y se acercaron con sigilo, atajándose tras unos troncos anchos. A través de la línea de árboles podían ver la casa, un tanto separada del bosque...
55 - Singularidad tecnológica
Los ojos de Raúl comenzaron a abrirse y, con pesadez absoluta, despertó. Aún adormilado y un poco desconcertado, se incorporó en la cama, mirando a su alrededor, descubriendo que se encontraba en recámara de Ramón, quien estaba a su lado, dormido,...
39 - Avaricia
Estoico se concentró en caminar, como pudo, avanzó hacia la entrada del centro comercial, apenas podía mantenerse en pie, y apoyarse en su pierna mala empeoraba el dolor, así que optó por recargarse, con una mano, en el muro del edificio, mientras que...