El Secreto de Tora: Fantasmas de Odayaka
El chico repitió con las manos el sendero de la ternura, el camino de la seda, y quizás muchas nomenclaturas mas que muchos poetas les gustaría otorgar.
Mercenario 4
Se detuvo cerca de la puerta y se ajustó su taparrabo de seda. quería causar una buena impresión. adam abrió la puerta y entró al cuarto. ahí, junto a la cama, estaban sus dos clientes.
The lord of the chuphitos, la comunidad del chupito
La bella dama élfica, vestida con un suave camisón azul cielo, de seda y por ello cuasi-semi-transparente, a través del cual dejaba muy poco para la imaginación viéndose su suave, delicada, pálida y bella piel de elfa.