Metamorfosis [Parte 1]
¡ya no quiero esperar, quiero sentir como se sentirá cuando me la tire por las nalgas!"_ es tanto placer, el cuerpo de benjamín no lo puede contener más.
Pruebas sexuales
Debes subirte a la mesa y poner tus manos y pies en los grilletes" respondio el robot taru se acerco a la mesa mirando la maquina de azotar, el se subio y puso sus manos y pies en los grilletes los cuales se cerraron, en eso la maquina comenzo a azotar las nalgas
Trozo de carne
El felino estaba a cuatro patas, con sus garras abriéndose las nalgas. tenía la cola apartada a un lado, formando una parábola justo al inicio, lo que dejaba pleno acceso al zorro.
La Exquisita Noche De Los Soles Falsos [Pt. 2]
Tan solo tomaba un momento para darse un respiro para luego volverse a perder en la inmensidad de tan poderosas y suaves nalgas.
Toda una Zorra
Me detuvo y me volvió a besar, ahora acariciando mis senos y mis nalgas formadas, sin saber de dónde, jadeaba como si ahora fuese una verdadera zorrita deseosa de su lobo, de su macho.
blanco y negro sobre rojo
Entonces mark comenzó a acercarse al orificio que ocultaban las nalgas de joss. al comenzar a insertar la punta, veía cómo joss se encendía aun mas y cómo su erección iba en aumento entre sonidos de placer.
Mercenario
Con mas fuerza, masajeando los testículos del dragón, grekko comenzó a estremecerse y clavó sus garras en las nalgas de nahual mientras los primeros chorros de caliente semen de dragón salían de su verga hacia la garganta de nahual.
Vidas entrelazadas 18 (Nikolas-III)
Finalmente, el conejo sintió contra sus nalgas los gigantescos testículos del ogro. ¿dónde coño escondía todo aquello el ogro?
Noche de Amor
Jugar con ellos, provocándole a ambos mucho placer, al mismo tiempo movía su otra pata a un costado de la cadera del joven león para así poder llegar lentamente hasta su trasero, una ves que llego hasta su trasero, comenzó a deslizar su pata por entre las nalgas
De vuelta al trabajo
Las manos de lan se movían ocultas por debajo del pliegue del bañador de leo, acariciando sus nalgas. el pelaje en las garras del vulpino era oscuro, como si llevara guantes, y tenían un tacto tremendamente suave.
Y conocereis la verdad...
Todos nos agachamos y aproveche paraecharle una miradita a la retaguardia de julian, que iba al frente y note lo bien definidas que estaban definidas que estaban sus nalgas, me pregunte como habia sido que nunca habia reparado en julian, tal vez era porque
una buena forma de iniciar las vacaciones
Kazan bajó la truza del puma poco a poco, dejando al descubierto su firme trasero, luego la pantera se arrodilló y comenzó a morder suavemente las nalgas de elon, dando una que otra nalgada.