El cambio
Pude apreciar en la oscuridad la forma de algo que se asemejaba a la mezcla de un can o un lobo.
Vive Dentro de Mí: Parte 3
Y sí, por un momento me sentí más poderoso, aunque volvería a nacer como lobo sin dudarlo. ¿y qué pasaba con la comida?
Forest Dwellers Ch. 1
lobo pulled out his keys, turned the lock, and opened the door. not only to the apartment room, but to maverick's new life.
Forest Dwellers ch. 4
"don't worry, i have at least a little experience from watching mika and lobo go at it through the keyhole. so i can at least tell you what gets mika off. and lana taught me different ways to pleasure myself, in secret of course.
Forest Dwellers Ch. 7
#6 of forest dwellers "come on lobo! do you have to drive like a slow-motion turtle?" bon-bon whined as she lied her head on maverick's shoulder. "i want to get there sometime before tomorrow!"
Garragélida - Capítulo 6: Entendimiento
Más tarde, se había dejado llevar por el lobo, apoyando la cabeza contra su pecho y permitiendo que él le guiara. tan sólo reaccionó cuando escuchó al lobo decir: -por cierto, yo soy \*\*\*\*\*\*\*\*\*. ¿cómo te llamas tú?
El secreto de Tora: Redo
El lobo híbrido asintió con la cabeza, y sonrió contento. tora, en cambio, arqueaba una ceja viendo la total seguridad que aparentaba tener el lobo, posiblemente por el control absoluto y total que tenía de las cosas.
Passion -after the battle-
- espera lobo. el jaguar sacó su lengua y lentamente comenzó a lamer el semen que había en el rostro del lobo, cuando hubo terminado lo besó compartiendo el sabor.
El secreto de Tora: Ajedrez
-preguntó el tigre un segundo, mirando luego al lobo. -ahm sí, ya me acuerdo. sarah ronnoc. hay cosas que no acabo de entender... hasta ahora, sarah ronnoc había sido la... -... jefa del proyecto de pelz, sí. -finalizó el lobo.
El Secreto de Tora: Sarah
Odayaka encendió la máquina, y le pidió al lobo que le pasara unas cuantas fotos.
Crónicas de la Frontera: Capítulo XVIII
-sí -respondió el lobo, sonriendo ampliamente.
Garragélida - Capítulo 11: Sumergido
Sólo él y aquel lobo caminaban por aquel espacio vacío e infinito. era ciertamente desconcertante, aunque no tardó en acostumbrarse. por lo menos, no estaba solo. -hemos pasado por tanto juntos... -murmuró entonces el lobo, suavemente -.