Crónicas de la Frontera: Capítulo XIX

Él también había sentido aquello cuando su propio hijo había muerto a manos de los arqueros de ronod.

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cuentame

- reclamo sonic, después de por fin volver a dormir a sus hijos en la parte trasera del auto, scourge le metia mano,- pon atención al camino-.

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Crónicas de la Frontera: Capítulo XIV

Jarek, aturdido, aún tardó unos segundos en quitarse aquellas cosas de encima, y una vez lo hubo hecho, alargó la zarpa para tomar la mano de raon.

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Lección Paternal

Su otra mano la usó para levantar su torso y ponerse sobre su padre, quien aprovechó la oportunidad para inhalar el olor de su hijo: potente, hombre, excitante. puso una mano al lado de la cara de su hijo, mirando sus ojos con ternura.

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La Violacion del lobo

Parte 2 "bip,bip" el sonido de mi reloj me despertó, yo tenia cubiertos los ojos, amordazado y amarrado por los pies y por las manos en un auto, supuse que había sido en el taxi que me había subido, oí muchas voces incluyendo la del león, pero

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LA VIDA DE UN HUERFANO LLAMADO ANGEL

Primer dia de su estancia el director lo visito angel solo vestia un pantalon rascado y una playera sin mangas el director lo llevo a su sala de diversion el lugar estaba lleno de todo objeto para la tortura el director amarro al cachorro de pies y manos

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Garragélida - Capítulo 12: Desconexión

La mujer, esbozando una sonrisa triunfal, había extendido una mano hacia una pared: una mano embutida en un largo guante negro, que se hundió limpiamente en la pared como si esta fuera de mantequilla. -¡no!

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Crónicas de la Frontera: Capítulo XVI

Con la rabia aún en sus venas, shaina dio un buen mordisco a uno de los trozos de carne que tenía en la mano y volvió a guardarlo todo en el zurrón.

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Libro

Mis manos se alzaron para una nueva serie de golpes cuando algo golpeo mi cabeza. mis reflejos actuaron antes de que pudiera procesarlo y una pesada mano agarro el objeto con ira.

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Crónicas de la Frontera: Capítulo II

Él no estaba mirando, pero habría jurado que en una de sus manos destellaba una afilada daga. de repente, el lobo tuvo ganas de llorar, sin saber por qué.

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